La investigación del Senado revela afirmaciones engañosas sobre los centros de datos de IA
Redactado con inteligencia artificial.

Una investigación del Senado de EE. UU. ha encontrado que algunas afirmaciones de los desarrolladores de centros de datos de IA sobre los beneficios económicos son engañosas. Los senadores cuestionan la falta de transparencia en la creación de empleos permanentes y los incentivos fiscales que reciben estas empresas.
Investigación del Senado
El Senado de EE. UU. ha estado realizando una investigación durante un año sobre los centros de datos de IA, que sugiere que algunos desarrolladores han engañado al público acerca de los costos y beneficios que estos proyectos aportan a sus comunidades. Según un informe, los desarrolladores suelen destacar el número de empleos temporales que generan durante la construcción, pero se niegan a revelar la cantidad de puestos permanentes que se crean una vez que las instalaciones están operativas.
Empleos permanentes y beneficios fiscales
Algunos datos proporcionados por empresas sugieren que se crea un puesto permanente por cada megavatio de capacidad. Esto implica que un centro de datos de 100 megavatios, que consume energía equivalente a la de 100,000 hogares, solo generaría 100 empleos permanentes. La senadora Elizabeth Warren ha declarado que es necesario que las grandes empresas tecnológicas sean responsables y paguen su parte justa.
La investigación también examina los incentivos fiscales que reciben estas empresas de los gobiernos locales y estatales. Aunque las exenciones de impuestos sobre la propiedad reciben mucha atención, se ha descubierto que las exenciones de impuestos sobre el equipo informático son aún más lucrativas, lo que podría resultar en grandes pérdidas de ingresos para el estado si los centros de datos no cumplen con las promesas de creación de empleo y beneficios económicos.
Infraestructura y legislación
Además, se ha revelado que empresas como Amazon, Google y Microsoft no quieren asumir los costos de la infraestructura adicional necesaria para sus centros de datos, a pesar de haberse comprometido a "cubrir sus propios costos". Aunque han afirmado que están dispuestos a pagar costos directos, argumentan que no deberían ser responsables de inversiones más amplias que beneficiarían a otros clientes.
Los esfuerzos legislativos previos para regular este tema han fracasado, pero la investigación muestra que el Congreso sigue comprometido en regular la infraestructura detrás de la IA, especialmente en lo que respecta a su alto consumo de energía y otros problemas que afectan a las comunidades circundantes.
