IBM logra un hito en computación cuántica con Nighthawk r2
Redactado con inteligencia artificial.

El procesador cuántico Nighthawk r2 de IBM ha completado una tarea de muestreo de circuitos aleatorios en solo 19 segundos, un cálculo que un superordenador convencional tardaría aproximadamente 110 años en realizar. Este avance se llevó a cabo en una infraestructura accesible a través de la nube, lo que permite su uso por parte de científicos y usuarios no especializados.
Avance significativo en computación cuántica
El procesador cuántico Nighthawk r2, desarrollado por IBM, ha alcanzado un nuevo hito en la computación avanzada al resolver un cálculo complejo en solo 19 segundos. Este experimento, realizado en colaboración con la startup BlueQubit, implicó generar un millón de muestras, un volumen de cálculos que, según los investigadores, requeriría aproximadamente 110 años en un superordenador convencional.
Durante la prueba, el Nighthawk r2 utilizó 61 qubits programables a lo largo de 36 ciclos de procesamiento, realizando 918 interacciones directas entre puertas de dos qubits. A medida que la complejidad de los circuitos aumentaba, los estados cuánticos se entrelazaban de manera exponencial, lo que complicaba su simulación con algoritmos tradicionales.
Eficiencia y velocidad mejoradas
La clave del éxito del Nighthawk r2 radica en su eficiencia y velocidad. Su arquitectura ha reducido el tiempo de espera entre la ejecución de circuitos de cientos de microssegundos a tan solo 1 microssegundo. Esto ha permitido aumentar el número de ejecuciones por segundo de 4.000 (en la versión anterior, Heron) a más de 100.000, además de disminuir notablemente los errores de inicialización de los componentes.
Acceso comercial y futuro de la computación cuántica
Un aspecto destacado por los investigadores es que la demostración se realizó en un entorno comercial, a diferencia de pruebas anteriores de "supremacía cuántica" que se llevaban a cabo en laboratorios controlados. Esto significa que el sistema puede ser accedido por otros científicos y usuarios no expertos a través de la nube, facilitando la replicación de resultados.
A pesar de los resultados prometedores, el estudio está pendiente de revisión por la comunidad científica. Si se valida, este avance podría facilitar la aplicación de la computación cuántica en resolver problemas complejos en áreas como la optimización de sistemas, la inteligencia artificial, la ingeniería de materiales y la criptografía.
